Volver al centroDía 2 | Perfiles de Alta Intensidad

Día 2: Ejecutor y Promotor

En este módulo vamos a profundizar en los perfiles de alta intensidad: sus fortalezas, sus desafíos, la psicología que guía su comportamiento y los puntos ciegos que pueden limitar su liderazgo.

¿Por qué tendemos a comportarnos de determinada manera al liderar?

A lo largo de la vida, cada persona va desarrollando formas habituales de responder frente a los desafíos, tomar decisiones y actuar ante determinadas circunstancias. En el liderazgo esto se hace especialmente evidente: algunas personas tienden a decidir rápidamente y orientarse a los resultados; otras necesitan analizar antes de actuar; algunas buscan movilizar, persuadir y generar entusiasmo; mientras que otras priorizan la estabilidad, la escucha y el consenso.

Esto no significa que estemos destinados a comportarnos siempre de la misma manera. Nuestro comportamiento se va construyendo a partir de experiencias, aprendizajes, contextos y, especialmente, de aquellas formas de actuar que repetimos porque en algún momento nos resultaron útiles o efectivas.

Una referencia neurocientífica

La llamada Default Mode Network, o red neuronal por defecto, participa en procesos relacionados con el pensamiento interno, la memoria y la construcción de patrones habituales de procesamiento. En términos simples, nuestra mente tiende a recurrir a caminos conocidos y familiares. Esto puede ayudarnos a responder con rapidez, pero también puede hacer que repitamos determinadas formas de pensar, decidir y actuar sin detenernos a cuestionarlas.

Perfiles de comportamiento, no etiquetas de personalidad

Y aquí hay algo fundamental: estos perfiles no pretenden definir tu personalidad.

La personalidad es un campo mucho más amplio de estudio dentro de la psicología y contempla múltiples dimensiones y modelos. Los perfiles que vamos a trabajar aquí se enfocan principalmente en cómo tendemos a comportarnos frente a situaciones de liderazgo: cómo tomamos decisiones, cómo enfrentamos los desafíos, cómo nos relacionamos con los demás y cómo pasamos de la intención a la acción.

Por eso, una persona puede comportarse de una determinada manera liderando un equipo y de una manera completamente diferente en otros ámbitos de su vida. No estamos hablando de quién eres en tu totalidad, sino de cómo tiendes a actuar cuando estás en posición de liderar, decidir o influir.

Observar para poder elegir

En este sentido, los modelos de comportamiento como DISC —Dominancia, Influencia, Estabilidad y Cumplimiento— nos ofrecen una manera de observar estas tendencias. No para etiquetarnos, sino para reconocerlas.

Porque cuando reconoces tu forma habitual de actuar, aparece una posibilidad mucho más poderosa: elegir cuándo mantenerla y cuándo adaptarla.

Y allí comienza el verdadero desarrollo del liderazgo.

Aplicación práctica

Fortalezas y desafíos del perfil

Conocer cada tendencia permite aprovechar su potencia y trabajar conscientemente aquello que puede limitarla.

Lo positivo

La potencia de hacer que las cosas sucedan

  • Enfoque en resultados: están orientados a resultados y se enfocan en alcanzar metas con eficiencia.
  • Decisiones rápidas: la rapidez en la toma de decisiones es una fortaleza clave, permitiéndoles actuar de manera efectiva y mantenerse al frente en un entorno dinámico.
  • Manejo del cambio: su disposición a aceptar nuevas ideas y a enfrentar la confrontación los convierte en agentes del cambio dentro de sus equipos.
  • Acción y logro: son conocidos por hacer que las cosas sucedan, impulsando a sus equipos hacia el éxito.

Aspectos a mejorar

Convertir la intensidad en liderazgo sostenible

  • Dificultad en la colaboración: pueden ser percibidos como difíciles o egocéntricos, debido a su enfoque intenso en los resultados.
  • Impaciencia: su deseo de resultados rápidos puede llevar a decisiones apresuradas y a errores. La paciencia es esencial para evitar consecuencias negativas.
  • Expectativas elevadas: esperar que todos trabajen al mismo ritmo puede causar tensiones. Los Ejecutores deben ajustar sus expectativas para mantener un ambiente de trabajo armonioso.